A 1.222 metros sobre el nivel del mar, los pasajeros de un tren, que han sido evacuados debido a una intensa tormenta, se refugian en un antiguo hotel de montaña. Inicialmente, creen que están a salvo, ya que hay comida suficiente y un lugar donde resguardarse. Sin embargo, la tranquilidad se ve interrumpida cuando uno de los viajeros es encontrado muerto. A pesar de estar en una silla de ruedas y haber decidido retirarse de su carrera como inspectora, Hanne Wilhelmsen se convierte en la clave para resolver el misterio, después de que un segundo asesinato ocurra y el pánico se apodere del grupo.