La obra El mendigo ingrato de Léon Bloy se presenta como una reflexión profunda y tumultuosa sobre la pobreza existencial del artista en una sociedad dominada por el materialismo. Bloy, un escritor que se resiste a ser encasillado, combina su fervor católico con un fuerte anticlericalismo y una crítica mordaz a la modernidad. Este libro, junto con sus extensos Diarios, revela su lucha personal y profesional, y su relación con el mundo literario de su tiempo.