En este volumen, el protagonista es el iguanodonte, un impresionante dinosaurio que existió a comienzos del periodo Cretácico. Su nombre, que significa “diente de iguana”, se debe a su particular dentadura. Este enorme saurio alcanzaba hasta diez metros de longitud y pesaba alrededor de cinco toneladas. Su dieta era herbívora, compuesta principalmente por cícadas y otras plantas prehistóricas, lo que lo convierte en un interesante objeto de estudio para entender la flora y fauna de su época.
Los relatos en el libro no solo se centran en las características del iguanodonte, sino que también exploran su comportamiento social, sugiriendo que vivía en manadas, un aspecto crucial para su supervivencia en un entorno lleno de depredadores. Los fósiles encontrados en lugares como Belgica, Alemania, Estados Unidos, Inglaterra y el norte de África aportan un contexto geográfico y temporal a la narrativa.