Después de la guerra, Adán se convierte en el director de un hospital psiquiátrico para supervivientes del Holocausto en el desierto del Néguev. Su experiencia y su perspectiva única lo llevan a desafiar constantemente la autoridad médica del hospital. A través de sus perturbadoras interpretaciones del pasado, Adán intenta descifrar un mundo donde la línea entre la cordura y la locura se ha desvanecido.