La Mina narra la historia de Joaquín, un campesino andaluz que, tras enfrentar la desigualdad y el retraso del campo dominado por el latifundismo, decide emigrar a la ciudad minera de Los Llanos en busca de un futuro mejor. Al adentrarse en el mundo de la minería, Joaquín no solo experimenta las deplorables condiciones de trabajo propias de este sector, sino que también comienza a comprender las contradicciones de una sociedad marcada por la explotación y la inequidad.
La Mina es considerada una de las obras más significativas del realismo social español, aunque ha sido olvidada y silenciada por la crítica literaria. Este olvido resulta inquietante, ya que la novela no solo narra la dura realidad de los trabajadores mineros, sino que también desafía el relato oficial de la Transición española, que tiende a glorificar a unos pocos «grandes hombres» como los artífices de la democracia. En cambio, López Salinas pone de relieve que la verdadera lucha por la libertad y la dignidad fue el resultado de la resistencia de miles de hombres y mujeres anónimos.