La narrativa se sitúa entre Sarajevo y Mostar, escenarios devastados donde se desarrollan historias de trinxeres, franctiradors, mercenarios y milicianos alucinados. Estos personajes se entrelazan con periodistas que buscan su propia identidad en medio del caos, mafiosos adolescentes y víctimas de una masacre consentida por Occidente. A través de estas historias, el libro retrata la desolación y la desesperanza de las ciudades asediadas.
«Papel Quemado» es un libro que no solo narra la guerra, sino que también invita a la reflexión sobre la moralidad humana en situaciones extremas. La prosa es intensa y directa, lo que permite al lector sentir la angustia y la desesperación de los personajes. Además, la obra plantea preguntas sobre la responsabilidad de Occidente en los conflictos ajenos, lo que la convierte en una lectura pertinente y necesaria.