La necesidad de Liz de que Michael la note la lleva a colaborar con Wes, lo que inesperadamente le hace cuestionar sus sentimientos. A medida que se preparan para el baile de fin de curso, Liz descubre que disfrutar de la compañía de Wes va más allá de lo que había anticipado, lo que la lleva a replantear sus ideas sobre el amor y la relación que tiene con su vecino.