En su huida, Francisco llega a un lugar donde el mar y la compañía del farero, Telmo, son sus únicos compañeros. Este encuentro le llevará a un viaje iniciático que lo sumergirá en las aventuras de clásicos literarios como Ulises, Gulliver y Simbad. A través de estas historias, Francisco descubre nuevos mundos y reflexiona sobre la libertad y la imaginación.