La trama se desarrolla en el puerto de Àulida, donde los griegos están reunidos para zarpar hacia Troya. Sin embargo, la diosa Àrtemis ha decidido castigar a los griegos por una ofensa pasada, lo que provoca que no obtengan vientos favorables. Para restablecer el favor divino, Agamemnón se ve obligado a sacrificar a su hija Ifigenia, lo que desencadena una serie de dilemas morales y emocionales.