Además, el enfoque integrador que González propone es especialmente necesario en un momento en que la salud mental está ganando cada vez más relevancia. Sin embargo, uno de los desafíos que enfrenta el libro es la posibilidad de que algunos profesionales, especialmente aquellos menos familiarizados con la psicología y la psiquiatría contemporánea, puedan encontrar dificultades para aplicar los conceptos propuestos.