Ehrenreich cuestiona afirmaciones comunes como:
- ¿Ha perdido su trabajo? ¡Qué gran oportunidad de cambiar su trayectoria!
- ¿Tiene una grave enfermedad? Quizá a partir de hoy disfrute de su vida como nunca antes.
- ¿No le gusta su casa? Recorte de una revista el hogar soñado y pronto estará viviendo allí.
La autora sostiene que este enfoque puede ser no solo simplista, sino también dañino, afirmando que la psicología positiva ha sido una dictadura en la que se ignoran las realidades difíciles de la vida. Según Ehrenreich, esta «moda positiva» puede llevar a las personas a la autocrítica severa cuando no logran alcanzar un estado de felicidad constante.