El niño protagonista se encuentra en un ambiente cargado de peculiaridades y personajes fascinantes. La casona de sus abuelos, lejos de ser un lugar monótono, se convierte en un escenario donde se despliegan las interacciones de una familia excéntrica, llena de parientes intrigantes y sirvientas que cuidan de él. Este entorno le permite al niño observar y aprehender la complejidad de las relaciones humanas.