La historia comienza con una profunda reflexión del protagonista que siente que está experimentando un viaje astral. En un momento de introspección, se da cuenta de que su alma ha abandonado un cuerpo que fue embalsamado en su juventud. Al mirarse en el espejo del baño, se enfrenta a una cara que le resulta ajena, como si hubiera tomado el control de un cuerpo que no le pertenece, asemejando su experiencia a la de una extraterrestre o invasora.