- Álex: Un joven soñador, entusiasta y apasionado por la vida. Su amor por Constanza es profundo, pero también está plagado de inseguridades y dudas propias de la adolescencia.
- Constanza: La protagonista femenina, carismática y enigmática. Su relación con Álex refleja la complejidad de los sentimientos adolescentes, donde el amor y la confusión a menudo caminan de la mano.
La prosa de José Luis Rosasco es fresca y accesible, lo que hace que la novela sea muy atractiva para un público juvenil. Su habilidad para capturar las emociones y los pensamientos de los adolescentes es admirable, y logra que los lectores se sientan identificados con Álex y Constanza. Además, la mezcla de comedia y drama en la narrativa permite una experiencia de lectura rica y variada, aunque en algunos momentos puede parecer que la historia se desliza hacia lo cliché.