El relato gira en torno a Horacio, quien trabaja como mascota de la bruja Ágata Maga. Su tarea es ayudar a Ágata a convertirse en una auténtica bruja, pero esto se convierte en un desafío inesperado. Ágata tiene otros sueños: no quiere volar en escoba ni crear pócimas extrañas, sino que anhela convertirse en una princesa y casarse con un príncipe apuesto. Esta contradicción entre los deseos de Ágata y las expectativas de su rol como bruja genera un conflicto lleno de humor y ternura.