En mi opinión, «El Santo y el Demonio» es un excelente ejemplo de cómo la literatura puede explorar las complejidades del ser humano. La prosa de Chamorro es impactante y provocativa, lo que permite al lector reflexionar sobre sus propias creencias y valores. La obra desafía el encasillamiento en el realismo social, mostrando que la narrativa puede ser mucho más rica y variada.
Además, la decisión de la Editora Regional de Extremadura de rescatar esta novela es un acierto, ya que proporciona una oportunidad para que nuevas generaciones de lectores conozcan la obra de Chamorro y su visión única de la realidad.