El libro se centra en la poesía de Gabriela Mistral, una figura central en la literatura chilena y latinoamericana. Marchant argumenta que la obra de Mistral, rica en matices y significados, resulta ser un reflejo de la catástrofe nacional que enfrentó Chile. A través de su poesía, se inicia un comentario sobre la condición humana y los estragos de la historia, donde la catástrofe se convierte en un medio necesario para entender los textos de Mistral.