La historia sigue a Adrià, un niño que encuentra en la tienda de antigüedades de su familia un universo lleno de posibilidades. El despacho de su padre, donde se guarda un violín Storioni, se convierte en el centro de su mundo. Este violín, que es un símbolo de su vínculo familiar, también es el recordatorio de un crimen que marcó la historia de su familia.
A medida que Adrià crece, se enfrenta a una infancia y adolescencia solitarias, llenas de preguntas sin respuesta y un entorno emocional frío. Su vida se ve marcada por un trágico accidente que le arrebata a su padre, lo que provoca en él un profundo sentimiento de culpabilidad y la necesidad de desentrañar los secretos que rodean su existencia.
A través de su viaje, la novela aborda temas universales como el poder, el dolor, la penitencia y la posibilidad del perdón, mientras Cabré entrelaza la historia personal de Adrià con momentos estelares de la historia occidental.