Luigi Russolo, un destacado pintor y músico italiano, se convierte en una figura clave del movimiento futurista desde 1910. Su obra «El Arte de los Ruidos» surge de un deseo de romper con las convenciones musicales tradicionales y explorar nuevas formas de expresión. Russolo considera que los sonidos y ruidos del entorno cotidiano pueden ser utilizados como elementos musicales, abriendo un nuevo camino para la creación artística.
En su célebre manifiesto, Russolo nos invita a vibrar los sentidos y a experimentar la conmoción profunda del alma a través de lo inesperado y misterioso. Su declaración de principios promueve la idea de que la música no debe limitarse a melodías agradables, sino que puede incluir una amplia gama de ruidos como forma de arte.