En Cuchillo, la duodécima entrega de la serie protagonizada por el detective Harry Hole, nos encontramos con un protagonista en su punto más vulnerable. Rakel, la única mujer a la que ha amado, lo ha echado de su vida. Aunque ha sido readmitido en la policía de Oslo, su nuevo trabajo lo lleva a un departamento marginal, lejos de los casos que realmente le importan. Su obsesión por devolver a la cárcel a Svein Finne, un violador múltiple al que él mismo detuvo años atrás, lo consume.
La historia se torna oscura cuando Harry comienza a beber nuevamente, y una mañana despierta con las manos manchadas de sangre, sin recordar lo que ocurrió la noche anterior. Este giro lo empuja a una pesadilla interminable, donde todos los caminos parecen conducir a una muerte inminente. A medida que avanza la trama, se desata una caza final, y la línea entre cazador y presa se vuelve borrosa.
Cuchillo no solo es una novela de crimen; es un estudio profundo sobre un hombre al borde del abismo, enfrentando sus miedos y fracasos. La maestría de Jo Nesbø en contar historias se manifiesta en cada página, haciendo de esta obra un imprescindible para los amantes del género.