«Eureka», escrito por Edgar Allan Poe en 1847, es una obra que surge de un impulso casi incontenible. Poe se sintió convencido de haber creado algo revolucionario, un texto que aborda las cuestiones del origen y el destino del universo, superando cualquier descubrimiento científico conocido hasta entonces.
En «Eureka», no existe una narrativa tradicional con personajes definidos. En cambio, el texto puede considerarse un poema cosmogónico donde Poe se convierte en el mediador entre el lector y el universo, invitándolo a explorar un punto de vista «divino». Esta estructura permite a los lectores adentrarse en un itinerario intuitivo e intelectual sobre la creación.