En esta entrañable fábula, un elefante juguetón tiene la peculiar costumbre de quitarse un ojo para jugar al pimpón, utilizándolo como si fuera una pelota. Sin embargo, un día, su diversión se convierte en un desafío cuando lanza su ojo demasiado alto y este termina cayendo en un río. En su desesperación por recuperarlo, el elefante pierde los nervios, lo que solo agrava su situación. A medida que se agita, se vuelve cada vez más difícil encontrar su ojo perdido.
La historia toma un giro positivo cuando una niña observadora se convierte en su aliada. Con su ayuda, el elefante aprende una valiosa lección sobre la importancia de mantener la calma frente a las dificultades de la vida.
El elefante que perdió su ojo es una fábula que invita a la reflexión y al aprendizaje. Con su estilo accesible y su rica simbología, Boniface Ofogo nos ofrece una obra que no solo entretiene, sino que también enseña una lección valiosa sobre la vida.