La trama sigue a un policía moscovita que, tras ser víctima de represalias por parte del
impactante. La narrativa es ágil y logra mantener la tensión, permitiendo al lector sumergirse en la atmósfera de incertidumbre y miedo que rodea a la tragedia de Chernóbil. Además, el autor logra humanizar a los personajes, dándoles profundidad y un trasfondo que invita a la reflexión.