En «La Mujer del Vikingo», Rhiannon, la hija de un rey sajón, se convierte de la noche a la mañana en una ofrenda matrimonial. Su padre, en un intento de agradecer a los vikingos de Irlanda por su ayuda en la lucha contra los daneses, decide entregarla al aguerrido príncipe Eric. A pesar de su rechazo, Rhiannon se ve condenada a compartir su vida con un hombre que le inspira desconfianza y rencor. Sin embargo, a medida que avanza la historia, se revelan las virtudes ocultas de Eric, lo que lleva a Rhiannon a cuestionar sus sentimientos y la naturaleza de su relación.