La Eneida es una de las obras más significativas de la literatura clásica, escrita por Virgilio en el siglo I a.C. bajo el encargo del emperador Augusto. Este poema épico no solo narra las aventuras del héroe Eneas, sino que también busca glorificar a Roma y legitimar su destino imperial.
La obra se sitúa en un periodo crucial de la historia romana, donde Augusto aspiraba a consolidar su poder y unificar el imperio. Virgilio, al escribir La Eneida, entrelaza la mitología de la guerra de Troya con la historia de Roma, convirtiendo a Eneas en un símbolo de la destinación divina del pueblo romano.