El Nuevo Testamento fue escrito hace
y
y literario que rodea a cada libro. La obra invita a la reflexión y al cuestionamiento, elementos esenciales en el estudio de cualquier texto religioso.
Además, el hecho de que la obra no se limite a una interpretación confesional la convierte en un recurso útil tanto para creyentes como para aquellos que buscan una comprensión más académica del cristianismo.