El libro se sitúa en un momento crítico del pontificado de Juan Pablo II, cuando el tiempo de su sucesión se vuelve inminente. Fantini se pregunta si habrá un cambio significativo en la Iglesia tras su muerte, o si esta continuará una tendencia de restauración en lugar de renovarse como lo hizo durante el papado de Juan XXIII.
La figura principal es Karol Wojtyla (Juan Pablo II), cuya personalidad y decisiones son el foco del análisis de Fantini. El autor también menciona a Juan XXIII como un referente de cambio y apertura, contrastando su legado con el de Wojtyla.
En «Infalible y Absoluto», Claudio Fantini nos ofrece un análisis penetrante que desafía las percepciones tradicionales sobre Juan Pablo II. A medida que la Iglesia enfrenta nuevos desafíos, las preguntas planteadas por el autor sobre la dirección futura de la institución religiosa son más relevantes que nunca.