Este libro se presenta como un análisis profundo sobre el impacto y las contribuciones de la segunda enseñanza en la sociedad de Cuenca durante el siglo XIX. Magdalena Pérez Triguero, a través de una investigación exhaustiva, examina cómo la educación formal transformó no solo el ámbito académico, sino también las dinámicas sociales y culturales de la región.
Aunque el libro no se centra en personajes individuales, menciona a varios educadores y reformadores que influyeron en la educación en Cuenca, así como a figuras culturales que emergieron en este periodo.