El autor sostiene que el teatro de Shakespeare no es solo un legado del pasado, sino que su contemporaneidad es lo que lo hace aún más poderoso y universal. A través de sus obras, Shakespeare refleja nuestras expectativas y frustraciones, convirtiéndose en una voz que resuena en la actualidad.
Aunque el libro no se centra en personajes específicos, se puede interpretar que los personajes de Shakespeare son explorados en su complejidad y relevancia. El estilo de González Fernández de Sevilla es analítico y reflexivo, invitando al lector a reconsiderar la obra de Shakespeare desde una perspectiva contemporánea.