El texto se presenta como una serie de viñetas que abordan tópicos esenciales de la crítica materialista. Williams analiza cómo la literatura no solo refleja, sino que también desafía y redefine las condiciones sociales y económicas de su tiempo. Su estilo es idiosincrático, combinando la teoría crítica con ejemplos literarios concretos y un lenguaje accesible.
Aunque se trata de un ensayo y no de una novela, Williams utiliza ejemplos de autores y obras que ilustran sus puntos de vista. No hay personajes en el sentido tradicional, pero las figuras literarias analizadas actúan como vehículos para discutir ideas más amplias sobre cultura y política.