William Schutz, un destacado profesor e investigador, y fundador del Instituto Esalen en California, nos presenta en su obra «Todos Somos Uno: la Cultura de los Encuentros» una profunda reflexión sobre la importancia de las relaciones humanas y la unidad esencial que subyace en nuestra existencia.
En este libro, Schutz propone la cultura de los encuentros como una filosofía de vida que busca una realzada conciencia de sí mismo y una mayor franqueza en nuestras relaciones interpersonales. Según su planteamiento, el ser humano opera en múltiples planos: físico, emocional, intelectual, social y espiritual, y la clave para una vida plena se encuentra en reconocer y unir estos aspectos.