Francisco de Miranda (1750-1816) es un personaje central en la historia de América Latina, conocido por su vida llena de encuentros con figuras históricas icónicas como Catalina la Grande, George Washington y Napoleón Bonaparte. Su relación con Simón Bolívar, que comienza como una amistad y termina en enemistad, es uno de los ejes narrativos más intrigantes de esta obra. Miranda es presentado no solo como un militar y político, sino también como un ser humano complejo, cuyas decisiones y traiciones marcan su destino.