La novela se sitúa en Madrid, 2109, en un mundo donde los replicantes (seres artificiales creados para servir a los humanos) están experimentando una crisis de locura colectiva. La detective Bruna Husky es la protagonista encargada de investigar este fenómeno, mientras el entorno social se vuelve cada vez más inestable, y una mano anónima altera los archivos históricos de la humanidad.