«El Espantapájaros» es una obra que se sitúa en el cruce entre la alegoría y la psicología, donde Nathaniel Hawthorne explora la dualidad de la existencia y la fugacidad de la vida. En este relato se conjugan elementos como una bruja, un espantapájaros y las reflexiones sobre lo efímero, características que han sido apreciadas por figuras como Orson Welles, quien consideraba estas historias como «inmortales».