«Dios Existe, Yo Me Lo Encontré» es un libro que ha dejado una huella significativa en el ámbito de la literatura espiritual y autobiográfica. Escrito por André Frossard y publicado por Rialp, este relato en primera persona narra la sorprendente conversión del autor desde el ateísmo hacia la fe cristiana.
No es común que un relato de conversión alcance tantas ediciones y se mantenga relevante en las librerías después de casi treinta años. La obra de Frossard se ha convertido en un clásico del género, destacándose por el carácter luminoso y atrayente de la vivencia que describe. Su conversión es un claro ejemplo de lo que se denomina una gracia «tumbativa», que se manifiesta súbitamente y transforma la vida de una persona.