Ramón María del Valle-Inclán, figura central de la Generación del 98, nos ofrece en su obra Luces de Bohemia una profunda crítica social y literaria a través de un esperpento trágico que retrata la vida de los artistas en la España de su tiempo. Publicada por la colección Austral, esta obra destaca por su originalidad y su capacidad para reflejar la realidad distorsionada de la sociedad española.
La trama sigue las peripecias de Max Estrella, un poeta ciego y soñador que se enfrenta a un Madrid lleno de absurdos, miseria y decadencia. A lo largo de la obra, Max y sus compañeros, como el pícaro Don Latino, recorren un Madrid que se convierte en un reflejo deformado de la realidad, donde la farsa y el dolor se entrelazan. Valle-Inclán utiliza el espejo cóncavo como símbolo de la deformación de la realidad, mostrando cómo la vida de los personajes se transforma en un espectáculo trágico y grotesco.