Años más tarde, recibe una llamada de su madre adoptiva pidiéndole ayuda. Mientras tanto, Creed ha aprendido a ser frío y distante para poder sobrevivir, aunque lucha contra un deseo incontrolable de acoplarse que, si no satisface, podría costarle la vida. Angel, dispuesta a ayudar, ignora las peligrosas consecuencias que su encuentro podría generar.