Libby es conocida por todos, pero no porque realmente la conozcan. Más allá de su apariencia y peso, hay un mundo de emociones y pensamientos que nadie se ha tomado la molestia de explorar. Por otro lado, Jack es el chico encantador que, a pesar de su popularidad, guarda un profundo secreto que lo atormenta. Cuando un cruel juego los enfrenta, ambos descubren que compartir su soledad puede ser un camino hacia la sanación y la conexión.