La novela narra el proceso de muerte y entierro de Addie Bundren, visto a través de las voces de los miembros de su familia. La historia se desarrolla en el sur de los Estados Unidos, en un viaje hacia Jefferson, Mississippi, donde la familia planea enterrar a Addie entre sus seres queridos. A medida que avanza la trama, se revelan los deseos intensos, miedos y rivalidades que existen entre los personajes, lo que permite a Faulkner presentar un retrato poderoso y complejo de esta familia disfuncional.