Las dictaduras, y en particular la franquista, emplearon el derecho no como un medio para proteger libertades, sino como un instrumento para consolidar el poder. Carrillo detalla cómo se diseñó un arsenal de disposiciones y jurisdicciones especiales que facilitaron la represión de los opositores políticos. Este enfoque da cuenta de la violencia institucionalizada y la lucha por la libertad en un contexto de terror y control social.