La historia sigue a la casi treceañera Princesa Imogene, quien se siente insegura acerca de su belleza y bondad, lo que la lleva a buscar la soledad junto a un estanque. En un giro inesperado, un rana parlante la engaña para que lo bese, lo que resulta en una transformación sorprendente: Imogene se convierte en una rana en lugar de liberar a un príncipe como suele suceder en los cuentos de hadas. Esto da inicio a una trama divertida y llena de giros donde la princesa se cuestiona si estará atrapada en su forma de rana para siempre.