La autora propone que la filosofía no debe ser estudiada únicamente a través de sus tesis principales, sino a partir de la naturaleza de su quehacer: el asombro. Este concepto, que Aristóteles menciona al inicio de su «Metafísica», se convierte en el hilo conductor que permite entender el desarrollo del pensamiento filosófico en Occidente.
«El Gran Asombro» es una invitación a redescubrir la filosofía desde un ángulo que celebra la curiosidad. La obra de Hersch es un recordatorio de que el cuestionamiento es fundamental para el avance del conocimiento. ¿Cómo influye el asombro en nuestra vida cotidiana y en nuestra búsqueda de respuestas?