«La Aldea Perdida», publicada en 1903 por Austral, es una obra que refleja los cambios sociales y culturales que trajo la primera industrialización a las comunidades rurales en España. Aunque Armando Palacio Valdés no abrazó completamente el modernismo, su narrativa se ve influenciada por este movimiento, reflejando las tensiones entre la tradición y la modernidad.