La trama se centra en Jesse, un joven que, tras un acuerdo poco ortodoxo con su padre, decide dejar de asistir al instituto. David, el padre, se convierte en su mentor a través del séptimo arte, estableciendo como única regla que Jesse debe mantenerse alejado de las drogas. A cambio, padre e hijo se embarcan en un viaje cinematográfico que incluye ver tres películas a la semana.
Desde clásicos como Los cuatrocientos golpes de François Truffaut hasta otros títulos icónicos como El padrino, Ciudadano Kane y Showgirls, cada proyección se convierte en una oportunidad para discutir no solo sobre cine, sino también sobre temas universales como el amor, la amistad y las dificultades de la vida.