György Lukács es considerado uno de los intelectuales marxistas más influyentes del siglo XX. En «Marx: Ontología del Ser Social», Lukács renueva la tradición de la filosofía clásica, proponiendo un marco que extiende los intereses filosóficos hacia áreas de la ciencia que hasta entonces habían permanecido al margen de la reflexión filosófica contemporánea. Esta obra se centra en la ontología del ser social, un concepto fundamental que permite al autor explorar la relación entre el ser humano y su entorno social.
La obra de Lukács es un punto de referencia imprescindible para aquellos interesados en la intersección entre la filosofía y el marxismo. Su enfoque sobre el trabajo como principio de hominización es particularmente relevante en un mundo donde el significado del trabajo está en constante transformación. Además, su crítica a la separación entre la filosofía y las ciencias sociales invita a una revisión de cómo se han tratado históricamente estos campos, sugiriendo que un diálogo más profundo podría enriquecer ambas disciplinas.