La idea central de la teoría es que el aprendizaje no ocurre únicamente a través de la experiencia directa, sino que también puede suceder observando el comportamiento de otros y las consecuencias de esos comportamientos. Este concepto se formula en el principio de que las personas pueden aprender a través de la observación, lo que se traduce en la noción de que la conducta humana es influenciada por el entorno social.