En un mundo futurista, seguimos las aventuras de Leo y su pandilla, un grupo de niños que han perdido la habilidad de jugar de manera tradicional, ya que su única forma de entretenimiento proviene de gafas virtuales. Se imaginan no saber jugar al escondite, no poder subirse a los árboles, o incluso no saber cómo disfrutar de un simple partido de fútbol.
Sin embargo, su rutina se ve interrumpida por un travieso gato llamado King-Kong, quien les arruina su juego virtual. Este incidente obliga a los niños a redescubrir la diversión de formas más auténticas y tradicionales, lo que les lleva a aprender a jugar y disfrutar de su entorno de manera más significativa.