En el quincuagésimo aniversario del
, cuya figura sigue influyendo en generaciones de artistas y fans. A través de las imágenes y los ensayos, se exploran no solo la música de Bowie, sino también su estilo, identidad y la iconografía que lo rodea. La portada del álbum, que ha sido considerada una de las más famosas de la historia, también se convierte en un punto focal para la discusión sobre la estética del rock y su evolución.