En Alonso de Ercilla, Daniel Arveras Alonso nos transporta a Madrid, finales de noviembre de 1594, donde un hombre se encuentra en su lecho de muerte. En un estado de trance, comienza a revivir los momentos clave de su vida con una claridad sorprendente y una extrema placidez. Aunque su cuerpo no puede hablar, su mente recorre viajes, amores, batallas y la creación de poemas.
Mientras el hombre recuerda, su cuerpo yace cubierto por el hábito de la Orden de Santiago, junto a su espada y un voluminoso libro, tal como lo indicó en su testamento. La presencia de un niño pequeño, que se acerca sonriente y juguetón, añade un aire de misterio: ¿quién es este niño? ¿Y quién fue realmente este hombre que está a punto de dejar este mundo?
Alonso de Ercilla es una obra que combina elementos históricos con una profunda exploración de la naturaleza humana. Es un libro que invita a la reflexión y a la introspección, dejando al lector con una sensación de misterio y curiosidad sobre su propia existencia.
¿Qué piensas sobre la manera en que nuestros recuerdos moldean nuestra identidad? ¿Te gustaría explorar más sobre la vida de personajes históricos a través de la ficción?