La obra resalta la excepcionalidad en la historia naval de Alvaro de Bazán, quien no solo se destacó al mando de buques de diferentes tipos, como galeones y galeras, sino que también demostró una versatilidad notable en diversos escenarios, tales como el Mediterráneo y el Atlántico. Su enfrentamiento con enemigos variados y temibles, así como su capacidad como táctico y estratega, son algunos de los puntos que el autor profundiza.
El libro sostiene que el ascenso del Imperio Español se debió en gran parte a las acciones de Bazán, quien ayudó a frenar a los corsarios franceses y fue fundamental en la anexión de Portugal, lo que culminó en la creación del mayor imperio oceánico de la historia. La obra invita al lector a reflexionar sobre cómo la historia de España en el siglo XVI podría haber cambiado sin su intervención.